Y ahora quién podrá defendernos?

Unas de las frases celebres del Sr. Roberto Gómez Bolaño, quien en vida fuera el creador del héroe más noble que una lechuga, más ágil que una tortuga y más fuerte que un ratón “El Chapulin Colarado”.   Latinoamérica acaba de perder unos de sus actores y comediantes más grande y digno representante de la Economía Naranja de México.



Pero, en el contexto internacional, me pregunto ¿Y ahora quien podrá defendernos? Con una economía mundial en crisis desde el año 2008 hasta la fecha. “La Gran Recesión”.

La crisis comenzó en los Estados Unidos, extendiéndose por toda Europa, Japón, Canadá, Rusia, Taiwán, Israel, Latinoamérica, Sudáfrica, Siria, Armenia, República Checa, Ucrania, Crea del Sur, China, entre otros.

Se han desarrollado y planteada varias propuestas para superar esta crisis, tales como:
  • Reparto y distribución de la riqueza
  • Expansión fiscal y medida financiera
  • Ampliación del déficit presupuestario y del gasto
  • Fomento de la confianza y del consumo
  • Reparto de la riqueza y del trabajo para lograr el pleno empleo
  • Disminución de la jornada de trabajo
  • Aumento de la natalidad
  • Control y descenso  de la natalidad
  • Cambio de sistema económico

Pero existe una receta aplicada desde décadas, cuando surgió la crisis del 1929, “La Gran Depresión”.  La fórmula del economista Jhon Maynard Keynes, basada en Estimular la Demanda por parte del Estado.

Si llevamos esta crisis a lo personal, cada uno de nosotros apostamos por reducir y controlar gastos; pero, qué sucede con esto?, el ciclo económico también entra en una mayor crisis, pues las empresas necesitan que las familias gasten para seguir produciendo.  Los gastos individuales son los ingresos del sector privado para invertir y continuar generando empleo.

Keynes explicó este ciclo y manifestó que solamente se rompe cuando el Gobierno intervine, a través de dosificar una gran cantidad de dinero a la economía,  mediante la realización de grandes obras y subsidios a diferentes sectores económicos.  Esto dará como resultados la creación de más empleo, más personas demandado bienes y servicios de consumo  y por ende la reactivación de la economía.

Será Keynes que nos pueda defender?  

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